El verano invita a pasar más tiempo al aire libre, ir a la playa, practicar deporte y llevar las piernas más descubiertas. Sin embargo, para las personas que tienen varices, arañas vasculares o sensación de piernas cansadas, esta época del año también puede hacer que presten mayor atención al cuidado de sus piernas.
Proteger correctamente la piel del sol, mantenerse activo y evitar permanecer demasiado tiempo en la misma posición son algunos hábitos sencillos que pueden ayudar a cuidar las piernas durante los meses de más calor.
En este artículo te explicamos cómo cuidar las piernas con varices en verano, cómo protegerlas correctamente del sol y qué hábitos puedes incorporar a tu rutina diaria.
¿Qué son las varices?
Las varices son venas superficiales que se han dilatado y pueden hacerse visibles bajo la piel.
Aparecen con mayor frecuencia en las piernas y pueden presentar un aspecto abultado, tortuoso o azulado.
En algunas personas son principalmente una preocupación estética, mientras que en otras pueden producir síntomas como:
- sensación de pesadez;
- dolor o molestias;
- hinchazón de piernas o tobillos;
- picor;
- sensación de cansancio;
- o cambios en la piel.
Las varices están relacionadas con alteraciones en el funcionamiento de las válvulas de las venas, que pueden dificultar el retorno adecuado de la sangre desde las piernas hacia el corazón.
¿El sol provoca varices?
La exposición solar no es considerada una causa directa de las varices.
Las varices están relacionadas principalmente con factores como la predisposición familiar, el funcionamiento de las válvulas venosas, la edad, el embarazo, el sobrepeso o pasar largos periodos de tiempo de pie.
Sin embargo, tener varices o pequeñas dilataciones vasculares no significa que podamos olvidarnos de proteger la piel de las piernas.
Las piernas reciben una cantidad importante de radiación solar durante el verano y necesitan la misma protección que cualquier otra zona expuesta del cuerpo.
¿Por qué debemos proteger del sol las piernas con varices?
La fotoprotección es importante en todas las zonas expuestas de la piel.
La radiación ultravioleta puede producir quemaduras solares, envejecimiento prematuro y alteraciones de la pigmentación cutánea.
Además, cuando existen arañas vasculares, pequeñas venas superficiales o cambios de coloración en las piernas, mantener una buena protección solar resulta especialmente recomendable para cuidar el aspecto general de la piel.
Por ello, antes de exponerse al sol debe utilizarse un fotoprotector adecuado que ofrezca protección frente a radiación UVA y UVB.
¿Qué protector solar utilizar en las piernas?
La elección del protector solar debe adaptarse al tipo de piel y a las condiciones de exposición.
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios recomienda utilizar productos que protejan frente a radiación UVA y UVB y seleccionar un factor de protección adecuado al fototipo y a las circunstancias de cada exposición.
También es importante aplicar una cantidad suficiente de producto.
No debemos reservar el fotoprotector únicamente para la cara, los hombros o el escote.
Si llevamos las piernas descubiertas, también deben protegerse adecuadamente.
Varisun SPF 30 y SPF 50 para proteger las piernas del sol
Varisun es un fotoprotector facial y corporal formulado para proteger la piel frente a la radiación solar y especialmente pensado para el cuidado de las piernas.
Está disponible en dos niveles de protección:
Puede utilizarse tanto en las piernas como en otras zonas expuestas del cuerpo.
Su formulación combina filtros solares con diferentes ingredientes cosméticos seleccionados para el cuidado de la piel y de las piernas.
Por este motivo Varisun se presenta como un fotoprotector para personas que quieren combinar protección solar y cuidado diario de sus piernas.
¿Cuándo debemos aplicar el protector solar?
El fotoprotector debe aplicarse antes de la exposición solar siguiendo siempre las indicaciones del producto.
También es necesario reaplicarlo periódicamente, especialmente:
- después del baño;
- después de secarse con una toalla;
- cuando existe sudoración importante;
- o después de permanecer durante bastante tiempo al aire libre.
La protección solar no debe limitarse únicamente a los días de playa.
También existe exposición solar al pasear, practicar deporte, sentarse en una terraza, trabajar al aire libre o realizar cualquier actividad cotidiana con las piernas descubiertas.
Evita las horas de mayor radiación solar
Otro aspecto fundamental es evitar una exposición prolongada durante las horas centrales del día.
Siempre que sea posible, conviene reducir la exposición directa al sol aproximadamente entre las 12:00 y las 16:00 horas, cuando la radiación suele ser más intensa.
Utilizar protector solar no significa que podamos permanecer expuestos al sol durante tiempo ilimitado.
La fotoprotección debe combinarse con otras medidas como buscar sombra, utilizar ropa adecuada e intentar organizar las actividades al aire libre fuera de las horas centrales.
Caminar ayuda a activar la circulación de las piernas
Una de las recomendaciones más sencillas para las personas con varices es mantenerse activas.
Al caminar, los músculos de las pantorrillas se contraen y actúan como una especie de bomba que ayuda al retorno de la sangre desde las piernas.
No es necesario realizar ejercicio intenso.
Caminar regularmente, nadar, montar en bicicleta o realizar otras actividades adaptadas a nuestra condición física puede contribuir a mantener una buena movilidad y mejorar la sensación de pesadez en las piernas.
Evita permanecer demasiado tiempo de pie o sentado
Permanecer muchas horas seguidas de pie sin moverse puede aumentar las molestias asociadas a las varices.
Lo mismo ocurre cuando pasamos mucho tiempo sentados.
Si por trabajo o por otras circunstancias debemos permanecer en la misma posición durante largos periodos, es recomendable realizar pequeñas pausas para caminar o mover las piernas.
Unos minutos de movimiento periódicamente pueden ayudar a activar la musculatura de las pantorrillas y favorecer el retorno venoso.
Eleva las piernas cuando descanses
Después de un día de actividad puede resultar agradable descansar durante unos minutos con las piernas ligeramente elevadas.
Esta posición puede ayudar a disminuir la presión venosa y aliviar temporalmente la sensación de pesadez o hinchazón.
Es un hábito sencillo que puede incorporarse fácilmente a la rutina diaria, especialmente después de pasar muchas horas trabajando de pie.
Mantén una buena hidratación
Durante los meses de verano es especialmente importante beber suficiente agua.
La exposición al calor y el aumento de la sudoración hacen que nuestro organismo necesite reponer líquidos con mayor frecuencia.
Además de la hidratación interna, también debemos prestar atención a la piel.
La exposición solar, el agua del mar, el cloro de las piscinas y las duchas frecuentes pueden favorecer la sequedad cutánea.
Utilizar productos hidratantes adecuados ayuda a mantener la barrera natural de la piel en buenas condiciones.
Varices, viajes y vacaciones
El verano también es época de desplazamientos largos en coche, avión o tren.
Permanecer sentado durante muchas horas puede resultar especialmente incómodo para las personas que sufren sensación de piernas pesadas.
Durante los viajes largos es recomendable levantarse y caminar periódicamente cuando sea posible.
Si viajamos en coche, podemos aprovechar las paradas para caminar unos minutos.
También pueden realizarse pequeños movimientos de tobillos y pies mientras permanecemos sentados para mantener activas las piernas.
¿Cuándo conviene consultar a un especialista?
No todas las varices necesitan tratamiento médico.
Sin embargo, conviene solicitar una valoración profesional cuando aparecen síntomas como:
- dolor frecuente;
- hinchazón persistente;
- sensación intensa de pesadez;
- cambios de coloración en la piel;
- picor o alteraciones cutáneas;
- heridas que no cicatrizan;
- inflamación dolorosa de una vena;
- o sangrado de una variz.
Un especialista vascular puede estudiar la circulación venosa y determinar si existe insuficiencia venosa y si es necesario algún tratamiento específico.
Protección solar y cuidado diario de las piernas
Cuidar las piernas durante el verano no requiere una rutina complicada.
Mantenerse activo, evitar largos periodos de inmovilidad, elevar las piernas durante el descanso y proteger correctamente la piel del sol son hábitos sencillos que podemos incorporar al día a día.
Si además tenemos varices, arañas vasculares o tendencia a la sensación de piernas cansadas, prestar atención a estos pequeños hábitos resulta todavía más importante.
Varisun SPF 30 y SPF 50 combina fotoprotección facial y corporal con una formulación especialmente orientada al cuidado diario de las piernas.
Porque proteger nuestras piernas del sol también forma parte de cuidarlas.

